Tumores Cerebrales


Dr. Landete. 07/03

¿Qué es un síndrome de hipertensión intracraneal?

Es un conjunto de manifestaciones clínicas ( signos y síntomas ) producidos por el aumento de la presión en el interior de un “recipiente” rígido, como es el interior del cráneo, la cavidad craneal,. Dicho aumento de presión puede ser debido al incremento en :

  • Líquido cefaloraquídeo por aumento en su producción, defecto de drenaje u obstrucción en su circulación (hidrocefalias).
  • Tejido cerebral ( tumores, abscesos, …).
  • Inflamación Reacción inflamatoria o edema (traumatismos craneo-encefálicos, meningitis-encefalitis…).
  • Sangre por rotura de vasos (hemorragias) o por defecto de drenaje (trombosis venosas).

¿Cuales son sus manifestaciones?

  • Dolor de cabeza, habitualmente de toda la cabeza, clásicamente mayor por las mañanas, intenso y con afectación del estado general.
  • Nauseas y vómitos; clásicamente se definen como “vómitos en escopetazo” o inesperados.
  • El signo más característico es el edema de papila que se aprecia en la exploración del Fondo de ojo y que puede acompañarse de “oscurecimientos visuales” y de otras alteraciones visuales.
  • Cuando además hay somnolencia, asimetrías pupilares o trastornos motores, son signos de alarma.

¿Cómo se diagnostica la hipertensión endocraneal?

  • La sospecha clínica en función de los síntomas.
  • Exploración física, neurológica y examen del fondo de ojo.
  • Estudios de imagen ( TAC, Resonancia magnética)
  • Puede ser necesario el estudio del LCR, habitualmente por punción lumbar, que nos permitirá medir la presión del mismo y analizarlo.

El tratamiento se basa en:

  • Control de constantes vitales y metabólico (temperatura, tensión arterial, iones, pH, gases…)
  • De la causa, que en muchos casos es quirúrgico (hidrocefalias, tumores, hemorragias…)
  • Medidas para disminuir la inflamación

Tumores del sistema nervioso central.

Son proliferaciones anormales del tejido cerebral y/o sus cubiertas. Representan aproximadamente el 3 % de todos los tumores del organismo. Cada año se diagnostican 4,5 casos por cada 100.000 habitantes. En los niños los tumores cerebrales son los más frecuentes de todos y se localizan fundamentalmente en la fosa posterior del cráneo. Los tumores más frecuentes son los primarios, es decir, derivados de tejido cerebral, y suponen los 2/3 del total. El tercio restante son tumores metastásicos, es decir, diseminaciones a distancia de tumores de otros órganos.

¿Cómo se manifiestan?

Los signos y síntomas dependen en su mayor parte de la localización del tumor y del tamaño del mismo, y en menor medida del tipo de tumor.
Si el tumor es grande, o lleva asociado mucho edema y produce hipertensión intracraneal, se producirá un síndrome de hipertensión intracraneal.
Síntomas derivados de su localización: debilidad de un lado del cuerpo, trastornos visuales, visión doble, trastornos del habla, trastornos del comportamiento de inicio brusco, incoordinación y dificultad para la marcha….
Crisis epilépticas, en algunas ocasiones. El dolor de cabeza como síntoma aislado, al margen del síndrome de hipertensión intracraneal es muy muy raro como forma de presentación de un tumor cerebral.

¿Cómo se diagnostican los tumores cerebrales?

  • Son fundamentales los datos clínicos; es decir, los síntomas que refiere el paciente, los hallazgos en la exploración neurológica practicada por el neurólogo, así como el tipo de evolución temporal de dichos síntomas.
  • En segundo lugar son importantes las pruebas de imagen (TAC y/o Resonancia magnética), que pueden ser acompañadas por la administración de una sustancia de contraste intravenoso, para incrementar la información aportada por dichas pruebas. Estas pruebas pueden ir suplementadas por otras como la arteriografía, el SPECT o el PET.
  • También se puede recurrir a la realización de analíticas y otras exploraciones para descartar tumores en otros órganos del cuerpo, si se sospecha que el tumor cerebral sea una metástasis.
  • En muchos casos será necesaria la realización de una biopsia cerebral, para coger una muestra de tejido tumoral y poder analizarla al microscopio, que es lo que nos aportará la mayor certeza sobre la naturaleza del tumor y sobre el tipo del mismo.

¿Se pueden tratar los tumores cerebrales?

  • En la mayoría de los tumores, el tratamiento de elección es la cirugía, intentando ser lo más radical posible, es decir quitando la mayor parte de tejido tumoral posible, con el mínimo daño sobre tejido viable. Dicho tratamiento está limitado básicamente por la localización profunda o difícilmente accesible del tumor. En general, tiene mayor riesgo la cirugía sobre tumores del lado izquierdo del cerebro. En algunos casos, y para reducir el tamaño de ciertos tumores se recurre a cirugías menos agresivas como es la radiocirugía o la cirugía esterotáxica
  • En algunos casos además se pueden obtener beneficios usando radioterapia y/o
    quimioterapia.
  • Pueden usarse los corticoides para reducir el edema o inflamación circundante.